Decidir dónde vivirá un padre o un abuelo es una de las decisiones más emotivas que toma una familia. La buena noticia: con las preguntas correctas, puede aprender mucho de un hogar en una sola visita.
Comience por lo esencial
- Licencia. Pregunte si el hogar tiene licencia estatal (en Ohio, del Departamento de Salud de Ohio). Una licencia vigente significa que la instalación pasó la inspección.
- Proporción de personal. Los hogares pequeños, con 3 a 5 residentes, ofrecen mucha más atención personal que las grandes instalaciones. Pregunte cuántos cuidadores hay presentes, de día y de noche.
- Nivel de cuidado. Asegúrese de que el hogar pueda atender las necesidades específicas de su ser querido: apoyo con la movilidad, manejo de medicamentos o ayuda con la vida diaria.
Observe con atención durante la visita
Un recorrido le dice lo que un folleto no puede. Fíjese:
- ¿Los residentes están limpios, cómodos y activos?
- ¿Los cuidadores hablan con los residentes con calidez y por su nombre?
- ¿El hogar es luminoso, tranquilo y limpio, o impersonal y apresurado?
- ¿Las comidas son frescas y se comparten en la mesa?
Pregunte por la vida diaria
- ¿Cómo es un día típico?
- ¿Se fomentan las actividades, el tiempo al aire libre y las visitas de la familia?
- ¿Cómo se manejan las inquietudes y las emergencias?
Confíe en lo que siente
Cuando ya tenga respuestas a las preguntas prácticas, preste atención a su instinto. Los mejores hogares se sienten como hogares: cálidos, sin prisas y personales. Esa sensación de paz, saber que su ser querido está seguro y verdaderamente atendido, es lo que más importa.
Si desea ver en persona cómo se siente, con gusto le damos la bienvenida a una visita.